La educación es la base a partir de la cual será capaz de salir al mundo
y construir una vida. Los colegios dan enseñanza, desempeñan un papel primordial
en este esfuerzo y, por tanto, es lógico esperar que estos lugares de
aprendizaje sean refugios seguros para los jóvenes mientras se preparan para
entrar en la vida adulta. Infelizmente, esa no siempre es la norma. En muchos
casos, las escuelas pueden convertirse en una
verdadera zona de guerra, y no hablamos precisamente de bullying, sino de
la violencia misma.
Ya no causa sorpresa que ocasionalmente aparezcan en las noticias
estudiantes víctimas de disparos con armas de fuego, apuñalados, peleas y
suicidios. Crecer es lo suficientemente difícil como para preocuparse por ser
asesinado por ir a clases.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario